Oiga doctor

Es curioso como cuando vamos solos por el mundo, por necesidad, -o por lo que sea realmente- somos más abiertos para así comunicarnos con las demás personas.
P.ej. Si vas con tu grupo de amigos a una fiesta o a un concierto te ciñes a su compañía y no siempre entablamos conversaciones con desconocidos, de hecho yo raras veces lo hago.
Pero si vas solo cambia la cosa.
Cuando viaje sola por Madrid me sentí una auténtica turista paseando por la Gran Vía. Y eso que yo he ido millones de veces. Conocí a personas que probablemente no hubiera conocido si hubiera ido con más gente.
Hoy es la primera vez que voy a un médico de pago, en otra cuidad y había una gran cola. En la pequeña sala de espera, después de estar varias horas y sabernos de memoria la cara de los demás surgió la complicidad de hablar de las dolencias que tenía cada uno. Al final es como si se hubieran creado unos lazos entre los que estábamos ahí y nos deseamos una pronta recuperación.
Cuando he salido de la Clínica he pasado por una tienda de souvenirs y ropa muy bonita. Me he comprado un imán retro para la nevera (anuncia la Fanta de los años 90 me ha hecho mucha gracia jeje).Colecciono imanes. De cada viaje que hago tengo que buscar una tienda de regalos para comprarme el imán de esa cuidad. Aunque algunas veces hago excepciones como hoy y puedo comprar también imanes originales. Antes coleccionaba postales, pero no se donde meterlas.
P.ej. Si vas con tu grupo de amigos a una fiesta o a un concierto te ciñes a su compañía y no siempre entablamos conversaciones con desconocidos, de hecho yo raras veces lo hago.
Pero si vas solo cambia la cosa.
Cuando viaje sola por Madrid me sentí una auténtica turista paseando por la Gran Vía. Y eso que yo he ido millones de veces. Conocí a personas que probablemente no hubiera conocido si hubiera ido con más gente.
Hoy es la primera vez que voy a un médico de pago, en otra cuidad y había una gran cola. En la pequeña sala de espera, después de estar varias horas y sabernos de memoria la cara de los demás surgió la complicidad de hablar de las dolencias que tenía cada uno. Al final es como si se hubieran creado unos lazos entre los que estábamos ahí y nos deseamos una pronta recuperación.
Cuando he salido de la Clínica he pasado por una tienda de souvenirs y ropa muy bonita. Me he comprado un imán retro para la nevera (anuncia la Fanta de los años 90 me ha hecho mucha gracia jeje).Colecciono imanes. De cada viaje que hago tengo que buscar una tienda de regalos para comprarme el imán de esa cuidad. Aunque algunas veces hago excepciones como hoy y puedo comprar también imanes originales. Antes coleccionaba postales, pero no se donde meterlas.
Al salir del establecimiento le dicho con una sonrisa a la guapa dependienta que tenía una tienda muy bonita. A ella le ha hecho ilusión.
Pues eso que en otras circunstancias no le hubiera dicho nada. Por eso pienso que debería de haberme ido de Erasmus a algún país para conocer a gente y ser "la nueva". Asi en vez de haberme encerrado a mi misma y ponerme el caparazon hubiera sido todo lo contrario.
Aunque en mi misma cuidad alquilada me siento una extraña total a pesar de llevar ya algunos años aqui , y podría pasar perfectamente por una guiri del norte.
Lo que son las cosas...







