El tiempo se me escapa
Últimamente tengo hambre de comerme los calendarios al revés. Quizás no saber hace más feliz a uno, aunque viva una mentira, pero una mentira feliz sin preocupaciones. Solamente preocupada porque la huella de la arruga que esta al lado de la boca cada vez se marque más por su continuidad en la sonrisa y risa. Complemento de orgasmos de sensaciones, de tiempos vividos, de proyectos y sorpresas.
Ahora llego a casa y por la ventana veo un edificio que llevan meses construyendo. Los albañiles van hasta los días de lluvia. Todo progresa, solo algunas cosas están estancadas, como yo de añoranza.



