
Volvemos. Otro curso, otra estación, otro año. Todo pasa y todo queda. Como dice la canción de Serrat.
Presentí cosas en el viaje, quizás nunca debimos hacerlo. Quizas a veces aun así ,si hay que hacerlo como hicimos. Para conocernos más, para aprender, para caer, para luchar.
Dicen que los que nacemos antes de tiempo (fuí 7 mesina), desde los ancentros, desde esa pelea dentro de la incubadora por sobrevivir, luego en el trancurso de nuestra vida como adulto también solemos luchar más.
A veces esto me da más fuerza, sobre todo si pienso en que si mi madre me viera y que soy capaz de todos los obstáculos a pesar de todo.
Aunque me sienta cansada, pero ánimos no me faltan... Ahora estoy en equilibrio como mi signo.
Bienvenido otoño. No tengo mucho miedo a pesar de los pesares...
(40 es un número bonito, es el número de entradas que he publicado hasta el día de hoy. Aunque no lo lea nadie, tampoco lo hice para eso, sino para desahogarme. Nadie de mis conocidos sabe que escribo esto, asi que es un secreto shhhh)